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Cuando llueve, truena: Divorcio y bancarrota en California

Abogado de buena ley ®

Es algo bien sabido que los problemas de dinero entre parejas son uno de los factores primordiales en juego para que un matrimonio llegue a terminar en divorcio. Y aunque los divorcios de por sí ya son asuntos difíciles, los problemas financieros, profundamente enraizados que han provocado el divorcio, pueden también desencadenar la bancarrota. Esto significa tristemente que el divorcio y la bancarrota a menudo vienen tomados de la mano, confirmando así el viejo adagio de que "cuando llueve, truena".

Sin embargo, para las parejas que se encuentran contemplando la posibilidad de ambos, divorcio y bancarrota, es importante saber que las decisiones que tomen durante cada uno de estos procesos respectivamente, pueden tener implicaciones importantes para el otro. Por ejemplo, el momento en el que se hace la declaración de bancarrota puede afectar considerablemente la manera en que una pareja tenga que proceder con su divorcio y la manera en que se vayan a dividir las deudas.

Interacción entre divorcio y bancarrota en California

California es un estado donde se aplica el régimen de bienes mancomunados. Esto quiere decir que ambos cónyuges son responsables por todas las deudas acumuladas durante el matrimonio, sin importar cuál de los dos incurrió en la deuda. Cuando una pareja se divorcia, ambas partes continúan siendo responsables por el pago de sus deudas mancomunadas.

Por lo tanto, inclusive si se emite un fallo de divorcio que reparta la responsabilidad de la deuda entre los cónyuges, el fallo en sí no libera a ninguna de las partes de la responsabilidad de pagar la deuda. Ya que los acreedores no están sujetos a los fallos de divorcio. Por lo tanto, si después del divorcio uno de los cónyuges no cumple con el pago de la deuda que se le ha adjudicado, el acreedor puede aún tratar de cobrarle al otro cónyuge. Por ejemplo, si durante el matrimonio una pareja adquiere deuda de tarjetas de crédito conjuntamente, pero después del divorcio se le adjudica la deuda solamente a uno de los dos, el otro cónyuge sigue siendo responsable ante los ojos del acreedor en el caso de que el primer cónyuge no cumpla con los pagos.

Por el otro lado, si una pareja toma la decisión de declarar bancarrota antes del divorcio, muchas de sus deudas quedarán descartadas y por lo tanto, eliminadas. Esto a fin de cuentas les permite a las parejas que se están divorciando, tener más certeza en cuanto a sus obligaciones futuras ya que simplemente habrá menos deudas que dividir, y por lo tanto menos deudas por las cuales ser responsables en conjunto posteriormente al divorcio.

Adicionalmente, ya que muchas deudas quedan eliminadas con la bancarrota, las parejas tienden a tener menos disputas en cuanto a la asignación de las deudas durante las diligencias del divorcio. De tal manera que la declaración de bancarrota previa al divorcio, también contribuye a que todo el proceso sea más cordial y eficiente.

Es importante resaltar, sin embargo, que cada caso es distinto y que no siempre conviene a los intereses de la pareja el declarar bancarrota antes del divorcio. Igualmente, si usted se encuentra ahora considerando divorcio y bancarrota, lo mejor es acudir a un abogado que tenga experiencia tanto en bancarrota como en derecho familiar para recibir asesoría. Un abogado calificado en bancarrota y divorcio será capaz de analizar sus circunstancias y ayudarle señalando el curso a seguir que mejor le convenga de acuerdo a sus circunstancias en particular.

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